Cabeza
De JarfilGatos
Los gatos son uno de los animales con manos más habilidosas, pero están diseñadas para agarrar, cazar y destripar. Es decir: hacer daño. Cuando retraen las uñas, las manos pierden su movilidad característica y sólo sirven para apoyarse en el suelo. Los únicos "cariñitos" que son capaces de hacer con las manos, son el típico "masajeo" aprendido durante la lactancia para mamar, estimular y ordeñar la leche, que algunos gatos siguen practicando para relajarse ya de adultos. Para el resto de mimos, usan la cabeza y el lomo. En este caso, nos centraremos en la cabeza.
Los mimos
Los mimos que más suelen gustar a los gatos son los de "rascar" la cabeza y la barbilla. Algunos gatos que han sido previamente maltratados, tienden a esconder la barbilla si se les intenta rascar ahí, y pueden llegar a morder fácilmente, teniendo los dedos tan al alcance; por lo que es uno de los "acercamientos" que hay que evitar con gatos desconocidos. Al principio, como ya se ha explicado, lo mejor es acariciar en la dirección del pelo, superficialmente, y ya a medida que aumenta la confianza se puede rascar, acariciar a contrapelo, retorcer las orejas, dar pellizquitos e incluso acariciar los extremos laterales de los labios (con peligro de ser suavemente mordidos de placer, así que cuidado también con gatos que, aunque haya confianza, no hayan aprendido a morder con la fuerza adecuada ||NOTA: INSERTAR AQUÍ ENLACE con explicación a la educación de los gatos para morder sin hacer daño||). Cuáles son los que más gustan (y cuáles desagradan) ya sólo depende de la forma de ser de cada gato y nos toca investigarlo.
El gato habla
El gato entiende
NOTA: Ojo, acercar la cabeza a un gato con el cual no se tiene confianza puede resultar en graves arañazos, pérdida de uno o varios ojos, enganchamiento con las aletas de la nariz, y desgarramientos de labio. Seguir escrupulosamente las siguientes advertencias:
- Solamente un gato que ya se deja acariciar con las manos en todo el cuerpo, puede pasar a la fase de acercamiento más íntimo
- Evitar mirar a los ojos del gato "fijamente y de frente" cuando acercamos nuestra cara (esto es válido para cualquier mamífero)
- Aunque la confianza con nuestra mascota de toda la vida alcance suficiente grado estratosférico como para ignorar las dos anteriores advertencias, nunca olvidar que los gatos muerden y dan zarpazos para jugar y por placer y, si no ha aprendido a controlar su fuerza, igualmente podemos salir mal parados.
Asegúrate de leer y entender estas advertencias antes de seguir leyendo.
Cuando los gatos conviven entre ellos, su forma de dar y recibir caricias suele ser rozándose las cabezas. Por tanto nosotros, para aumentar el acercamiento con nuestro gato, podemos mostrar un comportamiento similar con ellos agachando la cabeza y haciéndole arruños en la suya, con las mejillas y la cabeza (si no se tiene el pelo engominado o con la permanente, claro).
Una vez hecho el acercamiento, el gato puede reaccionar de distintas maneras, también dependiendo de sus gustos y personalidad:
- Responde con arrumacos iguales a los tuyos, y se roza con las mejillas. Si no se es escrupuloso, no importará que te llene la cara de babas, que eso es muy buena señal.
- Le gusta tu pelo y comienza a lamerlo. Eso también puede ser que tenga hambre y le guste el olor grasiento del pelo... en ese caso sería conveniente una buena ducha, pero por lo general lamerse en las partes peludas es otra forma de socializarse (ver Lengua).
- Pasa de ti. Quizás no le gusta una cabeza tan grande, o huele mal (entendido "mal" para un gato, lo que incluye perfumes, cremas, colonia, etc.), o no tiene confianza suficiente, o simplemente se a acostumbrado a recibir caricias con la mano y ya no le gustan de otro tipo. Esto es fácil de comprobar si cuando le acercas solamente la mano, sin acariciar, empieza a hacerle arrumacos, cosa que no ocurre si acercas la cabeza.

