Caricias
De JarfilGatos
Acariciar
- El lomo, con la palma de la mano, siempre en dirección desde la cabeza a la cola, nunca a contrapelo. Odian que les acaricien a contrapelo (aunque hay excepciones), pues les crea estática que puede llegar a provocar descargas, y los obliga a alisarse el pelo lamiendo.
- Los laterales, a media altura entre la tripa y los cuartos traseros, en forma circular. La parte de arriba del círculo debe ir en la dirección del pelo del lomo.
- La tripa, en círculos, con la palma de la mano o suavemente con la punta de los dedos. No a todos les gusta, pero si les gusta es cuando más rápido ronronean y más disfrutan. El gato debe tener mucha confianza para enseñar la tripa, aunque hay que tener cuidado, porque al situar la mano en la tripa también la estamos situando entre cuatro patas... y no sería la primera vez que al gato le da por intentar agarrarla y "patearla" (lo cual, si lo consigue, y lo hace con las uñas sacadas, puede dejar bastantes huellas).
- La quijada y el antebrazo , partes que normalmente tiene pegadas al cuerpo, acariciar ahí les resulta placentero. Puedes comprobarlo si estira la pata para que le sigas acariciando bien ahí. También se puede rascar, pero es una zona "estrecha" y no resulta cómodo.
Rascar
- El lugar preferido, es en la nuca detrás de las orejas. Los gatos odian que les rocen los pabellones de las orejas porque les hace muchas cosquillas, pero algunos pueden apreciar un suave estrujón de orejillas como parte de las caricias; sin embargo lo que sí les encanta es que los rasquen en la base de las mismas. Hay que hacerlo con tacto. Un poco más abajo de la base de las orejas, si el gato tiene confianza, se puede rascar realmente fuerte y les encanta (cuidado con los signos que dé el gato, para dejar de rascar cuando se harte).
- Debajo de la barbilla es tal vez el lugar más conocido. En realidad lo que les gusta es que les rasquen la mandíbula, tanto inferior como superior. Con la superior hay que tener un poco de cuidado para no mover demasiado los bigotes, que tampoco les gusta mucho y puede contrarrestar el placer de rascar la mandíbula.
- En la base de la cola, es un lugar relativamente "íntimo". Les suele encantar a todos, pero deben tener mucha confianza. Es donde las gatas lamen a los gatitos para que levanten la cola y les puedan estimular el ano para que hagan sus necesidades. La reacción correcta es que levanten la cola y levanten el culo. Es posible que hasta agachen las patas delanteras, formando una especie de "S" tumbada.
- Un par de caricias especiales, también para gatos con confianza, es rascar en la base de las patas traseras, no en las almohadillas sino a lo largo de la parte aplanada de la extremidad. Si el gato estira los dedos y la pata, es síntoma de que lo estás haciendo bien. Otro lugar, pero menos agradable, es rascar en la parte superior de las extremidades superiores (lo que se diría la palma de la mano).
Otras caricias
- No sólo con las manos se mima, puedes leer el artículo Cabeza para más detalles sobre la comunicación con el gato a través de la cabeza, incluyendo caricias con nuestra propia cabezota.
- A algunos gatos puede gustarle recibir caricias en la barriga con el pie (preferiblemente con calcetín puesto, para imitar la textura de la piel del gato en lo posible). Si le encanta, acabará agarrando el pie con las cuatro patas y mordiendo suavemente el dedo gordo, con lo cual si nos duele tenemos que parar a tiempo, pero garantizado que le encantará.
- No es lo habitual, pero a otros gatos les encanta recibir las caricias con el cepillo de peinar y quitar pelos muertos. Muchos evitan en lo posible esta tarea rutinaria, pero otros pueden llegar a pedírtela expresamente al serles relajante.

