En la ciudad

De JarfilGatos

La ciudad es, de por sí, un medio hostil para los gatos. Coches, personas desaprensivas, vecinos, falta de comida, comida envenenada (para ratas) o el solo tamaño del "territorio", hacen que sea bastante peligroso para un gato andar suelto por la ciudad.

Todo el que quiera tener un gato en un piso de una gran ciudad, debe hacerse a la idea de que casi seguramente el gato tendrá que pasarse la vida en ese piso.

De por sí esto no es malo, pues pueden llevar una vida muy satisfactoria en estas condiciones, pero debán ser los dueños quienes se preocupen de proporcionarle todo lo que necesite para su correcto desarrollo en todos los sentido.

Tabla de contenidos

Comida

Debemos proporcionarle comida adecuada a sus condiciones.

Es muy común que los gatos caseros, al llevar una vida demasiado "sedentaria" y con falta de ejercicio, engorden y tengan los problemas de salud que esto conlleva.

Además, un gato gordo es menos divertido y está más triste. Su peso le impedirá hacer muchas de las travesuras que un gato sano haría y, dado que poco más pueden hacer los gatos para divertirse (no pueden leer, ni ver la TV, ni navegar) mermará su curiosidad, aumentará su apatía, y acabará más tiempo durmiendo que haciendo otra cosa.

Para evitarlo, debemos proporcionarle formas interesantes de hacer ejercicio, y controlar las raciones de su comida.

Aseo

Dado que asumimos que el gato vive en un piso, el aseo por nuestra parte será el mínimo imprescindible, pero con unas diferencias:

  • Al contrario que en el campo, el gato no gasta las uñas trepando árboles, corriendo por la áspera tierra, cazando y otras intensas actividades que provocan desgaste de uñas. Por tanto, debemos proporcionarle objetos adecuados para ser arañados. >> Ver secciones adecuadas
  • Los gatos sueltan pelo, y el piso o casa no "recicla" material orgánico procedente de seres vivos, así que tenemos dos alternativas: o cepillamos con la frecuencia adecuada según el gato, o asumimos tener que limpiar constantemente y esperar problemas digestivos por bolas de pelo en el estómago de los gatos.
  • La ducha en un gato de ciudad sólo será necesaria si el gato no sabe asearse (casos raros y que deben ser corregidos), si tenemos un jardín, o si ha hecho alguna travesura especial con un bote de colacao o leche condensada. A veces se recomienda bañar al gato en verano para limpiar y refrescarse, pero eso dependerá de cada uno. En invierno, sobre todo por el frío, debe ser evitado excepto en los casos antes mencionados.
  • Esto no depende de si vive en ciudad o campo, sino más bien de su dieta; pero si el gato no come solamente pienso, es muy recomendable lavarle los dientes cada día con cepillo y pasta especiales (de las que se pueden tragar, ojo) para gatos. Lo mejor es acostumbrarles a ello desde muy pequeños (y a los dueños también, por cierto).

Entretenimiento

Otro gato

El mejor juguete para un gato, y la mejor inversión en juegos a largo plazo.

  • Tener compañía le proporciona muchos elementos de diversion a lo largo del día, incluso cuando no estamos.
  • Añade nuevos retos de comunicación y sociabilización con el otro gato.
  • Al jugar a perseguirse uno a otro, realizan un ejercicio que de otra forma no realizarían.
  • Cada gato adicional, aumenta las posibilidades de diversión para cada uno de ellos. 2 gatos se pueden relacionar cada uno de ellos con otro, 5 gatos se pueden relacionar cada uno con otros 4, etc.

Incluso cuando se tienen muchos gatos, la entrada de un gato nuevo en la familia es un hecho destacado. Especialmente si es pequeño, toda la "sociedad felina" se anima de repente, se crean nuevas relaciones, todos tendrán curiosidad de lo que hace el nuevo, etc.

Más información: Sociedad y Juegos con otros.

Cosas nuevas

El dicho "La curiosidad mató al gato" no es casual; si algo tienen los gatos, es que son muy muy curiosos.

Su curiosidad viene originada por su fuerte territorialidad. A un gato le gusta saber en todo momento lo que ocurre en su territorio (ej: casa)

Para desarrollarse de forma sana, un gato necesita tener cosas nuevas periódicamente.

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