Olor

De JarfilGatos
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Los humanos tendemos a menospreciar la importancia de los olores. Sí, ciertamente usamos colonias y perfumes, pero tal vez por el mismo motivo hemos perdido parte de la capacidad para comunicarnos espontánea y conscientemente por estos medios.

En el caso de los gatos, el olor forma una parte esencial de su vida diaria, usado como elemento de anclaje para buena parte de sus comportamientos.

Contenido

El gato habla

Como todos los animales, cada gato tiene un olor distintivo que le sirve para identificarse ante los demás.

Marcar el territorio

La forma más simple de comunicación, es rociar con orina el territorio que considere como suyo. Esto lo utilizan mucho los gatos maduros, tanto salvajes como domésticos, causando más de un conflicto con los humanos.

Restregarse

Más común es el "restregarse" contra muebles y humanos, intentando que se les pegue parte del olor del gato.

Es muy común que un gato, al insistir para pedir algo, empuje primero con la cabeza para luego seguir el movimiento frotando un lodo de la cara, el cuello, y posiblemente el resto del cuerpo.

La saliva del gato forma buena parte del olor que identificará como "propio". Además de contener los olores de su boca (cercana a la nariz), los gatos se limpian lamiéndose, por lo que acaban esparciendo el olor de la saliva por todo su cuerpo.

Mearse a propósito

Tampoco es raro que un gato, al ser expulsado reiteradamente de un sitio que considere como suyo (ej: el sofá), un día decida hacer valer las que considera sus prerrogativas meándose en medio.

Algo más extraño -motivado por afrentas reiteradas- es el ataque directo, como subírsele al regazo al humano y meársele encima.

El gato entiende

Los gatos tienen un olfato excelente, que utilizan tanto para reconocer el estado de los alimentos, como para identificarse entre sí.

Identificación

Aunque también tienen una vista excelente, la primera fase de la identificación entre gatos consiste en el olor.

Desde que nacen, su madre los lame dejándolos impregnados de su olor, que sirve tanto para la identificación entre madre y cachorros, como para que los cachorros se reconozcan entre sí.

Sólo tras clasificar el olor de otro gato como amigo/enemigo, asocian la forma visual de este con el mensaje transmitido por el olor.

Gatos y extraños

Al convivir en un mismo lugar, los gatos van tomando un olor común. Esto les sirve para diferenciarse entre ellos de cualquier otro gato nuevo o extraño, pero también de cualquier objeto nuevo que se introduzca en su "territorio". Hay que tener especial cuidado con los bolsos y prendas de las visitas, pues si desprenden un olor fuertemente diferente, el gato puede interpretarlo como una "afrenta" y decidir cambiarlo por sus propios medios.

El cambio de olor suele empezar con un intento de restregarse, seguido por un intento de jugar con o mover el objeto intruso, y terminando en mearse encima para cambiarlo definitivamente. Esto último sólo ocurre si el gato ve dicho objeto como algo hostil. Por ejemplo, no ocurriría si se cambian las sábanas de la cama del dueño por unas nuevas, pero es posible que ocurra si se deja un montón de ropa sucia en un rincón accesible a ellos.

También es muy importante que, si se tienen varios gatos y se decide traer otro, los que ya están no tengan oportunidad de oler al nuevo ("intruso") mientras este no haya adquirido el olor común de los demás.

Para esto suele bastar frotarlo durante uno o dos días con la arena usada por los demás (es importante aislarlo para que los otros no puedan olerlo todavía), haciendo por un lado que se acostumbre al olor y por otro que, cuando lo huelan, no se note tanto el olor extraño y lo acepten más fácilmente.

Chupar y ensalivar al gato

Una forma suave de corregir el comportamiento de un gato, consiste en llenarlo de la saliva del humano (con su olor específico).

También puede servir para crear un vínculo especial con un cachorro, que pasará a identificar la saliva del humano (y su olor) como lo haría con el olor de su madre. Con el mismo fin se puede usar el sudor (de la frente, axilas, etc.), obteniendo resultados impresionantes cuando el gato haya crecido.

Olores del dueño

Los gatos suelen reconocer al dueño por el olor más que por la vista, al igual que los animales domésticos cuyo olfato está más desarrollado que la vista. Se ha observado que a algunos gatos con un fuerte vínculo con el dueño le gusta jugar o restregarse con prendas que han estado muy en contacto con el mismo (ropa interior usada, almohadas, sábanas...). Cuanto más fuerte sea el olor reacciona de forma más llamativa, por ejemplo al echar unos calzoncillos usados a algún lugar accesible, corre hacia él para juguetear como si estuviera jugando con el propio dueño. Esto es muy significativo a la hora de observar el aprecio o apego que tiene la mascota por el dueño, y ver hasta qué punto el olor es importante en la relación con un gato (y cualquier animal de olfato desarrollado).